Rally Fotográfico Enfocarte 2026: lluvia, creatividad y calles llenas de historias en Antigua Guatemala
El pasado 19 de abril vivimos una de esas experiencias que recuerdan por qué la fotografía no se aprende únicamente dentro de un salón. Se aprende caminando, observando, equivocándose, resolviendo y sintiendo la presión real de crear imágenes en el momento exacto.
Nuestro Rally Fotográfico de Enfocarte tomó las calles de Antigua Guatemala en una jornada llena de retos, risas y mucha creatividad.
La sede oficial del evento fue Venga Venga Antigua Guatemala, lugar desde donde arrancó toda la aventura y donde también se realizó la premiación final.
Una mañana marcada por la lluvia… y por las ganas de fotografiar
La idea era comenzar más temprano, pero la lluvia decidió poner a prueba la paciencia de todos desde muy temprano. Finalmente, arrancamos aproximadamente a las 9:30 de la mañana, cuando el clima nos dio una pequeña tregua y Antigua volvió a respirar entre calles mojadas, reflejos y cielos dramáticos que terminaron convirtiéndose en parte del escenario perfecto para fotografiar.
Los alumnos participaron en equipos de dos personas y tuvieron que resolver 10 retos fotográficos distribuidos por distintos puntos de la ciudad. Cada reto exigía creatividad, lectura de luz, composición y rapidez para adaptarse a situaciones reales.
No se trataba únicamente de “tomar fotos bonitas”.
Se trataba de pensar como fotógrafos.
Competencia, presión y decisiones reales
Cada equipo competía por descuentos especiales para ingresar al Diplomado Avanzado de Fotografía de Enfocarte, lo que añadió emoción a toda la dinámica.
Pero quizá uno de los momentos más interesantes ocurrió al final del rally.
Cuando todos regresaron para entregar sus fotografías, muchos buscaban ayuda de los instructores para elegir cuáles imágenes presentar. Querían una segunda opinión, una validación, una guía inmediata. Y aunque entendemos perfectamente esa necesidad, la esencia del ejercicio era otra.
La fotografía también consiste en aprender a confiar en el propio criterio.
Ese día los instructores no sabíamos absolutamente nada sobre las selecciones finales de cada equipo hasta el momento de la revisión. La intención era que cada alumno asumiera la responsabilidad de decidir cuáles eran sus mejores fotografías, defendiendo sus elecciones desde su propia visión y no desde la aprobación externa.
Porque crecer como fotógrafo también implica aprender a editar, descartar y creer en la propia mirada.
Más que un rally, una experiencia
Entre calles empedradas, lluvia intermitente, carreras contra el tiempo y cámaras apuntando en todas direcciones, el ambiente fue simplemente increíble.
Hubo nervios, risas, improvisación y muchísimo aprendizaje real. Cada reto obligó a los alumnos a salir de su zona de confort y entender que muchas veces la mejor fotografía aparece justo después del momento en que uno piensa que ya no puede sacar nada más.
La premiación finalizó aproximadamente a la 1:00 de la tarde, cerrando una jornada intensa pero llena de satisfacción para todos los participantes.
Gracias por hacerlo posible
Queremos agradecer especialmente a Venga Venga Antigua Guatemala por abrirnos las puertas y convertirse en la sede oficial de esta actividad.
Y por supuesto, gracias a cada alumno que caminó bajo la lluvia, buscó soluciones creativas y se atrevió a competir consigo mismo para seguir creciendo.
Porque la fotografía no vive únicamente en la cámara.
Vive en la capacidad de observar el mundo distinto a los demás.
Primero, Segundo y Tercer Lugar respectivamente del curso.